Distancia física, mascarillas y la emoción a flor de piel, han sido parte importante de este acto religioso, que como reseñó el presidente de la archicofradía de La Pasión, Francis Martín-Portugués, “no han sido impedimento para que nos sintamos más unidos que nunca en nuestros corazones, y así, vivir con más fuerza lo que hoy rememoramos: el sacrificio y muerte de los 26 religiosos pasionistas asesinados en tiempo de guerra”. Acompañando a esta cita estuvieron el alcalde, Leopoldo Sierra, junto a varios concejales de la Corporación Municipal.
Daimiel Noticias.- La devoción daimieleña por los Beatos Mártires Pasionistas de Daimiel se volvió a visibilizar este sábado. Más de un centenar de fieles (un tercio de asistencia respecto a años anteriores) acudieron al patio de la ermita y así formar parte de una función religiosa marcada también por las víctimas de la COVID-19 en Daimiel.
La estampa que dejaba la pandemia durante la eucaristía también ha sido tangible: distancia física y mascarillas entre todos los asistentes, pero como reseñó el presidente de la archicofradía de La Pasión, Francis Martín-Portugués, “el coronavirus no ha sido impedimento para que nos sintamos más unidos que nunca en nuestros corazones, y así, vivir con más fuerza lo que hoy rememoramos: el sacrificio y muerte de los 26 religiosos pasionistas asesinados en tiempo de guerra”.
Acompañando a esta cita estuvieron el alcalde, Leopoldo Sierra, junto a varios concejales de la Corporación Municipal, en una eucaristía sencilla y sincera oficiada por el padre Gregorio Quintero, encargado de la formación de los novicios. En ella hubo tiempo para recordar de manera especial a los 13 hermanos de la archicofradía de La Pasión fallecidos durante la pandemia, así como a otros difuntos relacionados con la asociación folclórica Virgen de las Cruces, cuyos familiares y amigos también estuvieron presentes.
Precisamente, Martín-Portugués dedicó unas sentidas palabras al término de la misa, con el deseo de que “los Beatos Mártires intercedan por nosotros ante Dios y que pronto llegue la luz en forma de vacuna y tratamiento para curar a los enfermos de la COVID-19”.
Asimismo, tanto el presidente de la archicofradía como el padre pasionista Quintero agradecieron la asistencia de autoridades y vecinos a los diferentes actos litúrgicos en un año diferente que nadie olvidará.
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