Desde la Asociación Ojos del Guadiana Vivos (AOGV) hacen pedagogía y recuerdan que Las Tablas de Daimiel se llaman así porque son “tablas fluviales” y por eso se protegieron como parque nacional. Su secretario, Alberto Celis, indica que no pueden entenderse como si fueran “una alberca que se puede llenar con una tubería”.
También rechaza que el tema se presente como una guerra entre agricultores y ecologistas. “No es agua para los patos o para el campo, es agua en cantidad y calidad para todos los que vivimos aquí”, reseñaba el geógrafo e historiador daimieleño.